El clima, ¿afecta en las emociones?
Comparte si te ah gustado.

Más allá del calor o del frío, el clima influye en diferentes niveles en nuestro estado de ánimo. El psicólogo Abraham Monterrosas nos explica las razones

Por: Karina González Fauerman

Los que vivimos en CDMX estamos (o estábamos) acostumbrados a un clima templado y estable. Sin embargo, los últimos años no resulta extraño que un día amanezca muy frío y otro muy caluroso con un viento super potente. Tenemos que salir vestidos con chamarra, blusa ligera, gorra, paraguas… por si se ofrece.

Un estudio científico realizado tiempo atrás por un equipo internacional de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, su sigla en inglés), la Universidad de San Diego, en California y la Universidad de British Columbia, en Canadá, analizó cuál es la temperatura ideal con la que nos sentimos más felices. La investigación analizó durante siete años más de 2.400 millones de mensajes en redes sociales yfue publicada en la revista científica Plos One. Los autores relacionaron las expresiones positivas y negativas publicadas en la red social en relación a la situación meteorológica del lugar desde donde se enviaba el mensaje.

Con esa metodología, comprobaron que hay más expresiones positivas durante el día cuando el termómetro no baja de los 20°C y no supera los 30°C. A su vez, cuanto más se aleja la temperatura de estas franjas, “las repercusiones son más negativas”, sostienen. Bajo estos preceptos, “una medida perfecta serían los 25°C”.

Por la noche, según los expertos, la gente parece disfrutar del frío, especialmente si la diferencia con la máxima durante el día es de unos 15°C. “Si tomamos como referencia los 25°C de máxima durante el día, una noche feliz, meteorológicamente hablando, sería de 10°C”, concluyó el estudio, que planteó los problemas de sueño que pueden ocasionar las altas temperaturas.

En entrevista para Arial 10, el psicólogo Abraham Monterrosas nos comparte de qué forma el clima (y sus constantes cambios) afectan en nuestra salud y estado de ánimo.

¿Cómo influye el clima en el estado de ánimo?

De muchas maneras. Ocurre que el clima exterior tiene un papel importante en factores hormonales y de salud (se sabe que el cuerpo produce vitamina D cuando la piel descubierta se expone al sol, la cual ayuda a absorber el calcio). Evolutivamente, el clima ha ido moldeando nuestros cuerpos y sentidos, por lo que es esperable que eso se refleje de igual manera en el estado de ánimo. A nivel ambiental, incluso afecta la cosecha de ciertos alimentos (afectando la respectiva aportación nutricional). Y a nivel social, climas fríos o lluviosos podrían impedir a algunas personas salir a interactuar o realizar actividades al aire libre, favoreciendo el aislamiento. Es decir, el clima siempre ha dejado su huella en el comportamiento humano.

Del mismo modo que el frío tiene efectos en el cuerpo humano, el calor conlleva consecuencias en las emociones. Por ejemplo, cuando se presentan altas temperaturas, algunas personas suelen actuar de manera más intolerante o, por el contrario, con mayor cansancio.

Esto se debe a que se ven afectados algunos neurotransmisores, como la serotonina, la cual regula el estado de ánimo y el humor. De ahí que algunas personas se sientan tan agotadas: el organismo está trabajando a marchas forzadas para regular la temperatura interna. Por eso la sudoración.

Si lo analizamos, el cuerpo responde ante el calor de la misma forma que cuando hay una situación de estrés o peligro: con sudoración y ansiedad. Entonces, el sistema nervioso se activa y responde con una actitud agresiva y a la defensiva.

¿Esto se potencia en ciertas épocas del año?

Por supuesto. Diciembre, por ejemplo, es el último mes del año, cierre de ciclos y cuando las personas suelen hacer un recuento. Si hubo pérdidas, éstas se agudizan en diciembre, que es cuando suelen reunirse las familias y se enfrentan a esta nueva realidad. También es cuando muchas personas son más conscientes del tiempo que ha pasado, de las dinámicas familiares y de cómo se han relacionado con sus seres queridos.

¿De qué forma podemos convertir un día nublado en uno productivo y ameno?

Como decía Louis Hay: no hay días buenos o malos; hay días y ya. Es un asunto de enfoques. Lo que en todo caso podemos desarrollar es algo que podríamos llamar ‘clima interno’, el cual no necesariamente tendría que ver con lo que esté ocurriendo afuera. Se construye a partir de mucha programación personal, afirmaciones, logoterapia, pero, por encima de todo, autoconocimiento.

¿El género y la edad son factores que también influyen en las emociones de un día nublado o no necesariamente?

Aquí vuelve a salir el tema de las hormonas y el clima, que sin duda van mucho de la mano. Pero también es cierto que las mujeres cuentan con una hermosa cualidad que los hombres también tienen, pero que culturalmente aún continúa siendo un desafío: la expresión de las emociones. A consulta, cada vez llegan más hombres heterosexuales y eso es un logro para la humanidad, pues ayuda a lograr un mundo mucho más empático. Y el tema de la edad es más visible en lo que decíamos sobre diciembre y el recuento de pérdidas, pues es también cuando más personas (sobre todo adultas) caen en cuenta de que varios de sus contemporáneos ya no están, lo cual no deja de ser un recordatorio a nivel personal.

Recomendaciones para tener salud mental

Desde que el mundo es mundo, los seres que han sobrevivido han sido los que han sabido adaptarse, aquellos que han hecho limonada con los limones que les ha dado la vida. Así como otros se perdonan y reencuentran en Navidad, también podríamos hacerlo con nosotros mismos. Y eso sólo se logra con mucho diálogo interno y compasión.

La tanatología puede ayudar mucho, pues se trabaja sobre el arte de la transformación. Se va un año, pero los aprendizajes se quedan. Se van personas, pero su legado continúa. Se va el tiempo, pero significa al mismo tiempo la milagrosa oportunidad de volver a empezar. Y esa es la magia del ser humano: su capacidad para desaprender y reaprender; que no importa qué hubo en su pasado, tiene en sus manos un presente con el que puede construir cualquier futuro.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *